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Coronavirus, la Iglesia y los Pobres

El COVID 19 dejó en evidencia a los países con mayor desigualdad. Nosotros como cristianos tenemos la obligación de dejar de mirar nuestro propio ombligo, en estos tiempos no consisten en temerle a la naturaleza y resguardar nuestras vidas, sino que nos llaman a reflexionar sobre que estamos haciendo bien, o mal y a su vez debemos analizar en que debemos mejorar como hijos de Dios.

Nelson Mandela  dijo “La pobreza no es natural, es creada por el hombre y puede superarse y erradicarse mediante acciones de los seres humanos. Y erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia”

El prójimo es Jesús, todos aquellos que están bajo la línea de pobreza y marginalidad deben ser nuestra prioridad, siempre.

Principalmente es necesario comprender que desde el orden jerárquico más alto de la iglesia tiene la obligación de enseñarles a sus feligreses que la iglesia tiene un rol social muy importante.

No se trata de una Cadena de favores ya que Dios es quien nos mira desde la concepción de nuestras acciones, o sea no significa que sólo tenemos que actuar por actuar, sino que debe nacer de nuestro corazón la voluntad de ayudar a nuestro prójimo sin dudarlo.

La pandemia demuestra cómo el mundo se ha vuelto injusto y a su vez vemos como la iglesia se mantiene inmóvil esperando que alguien de la orden para hacer el bien. Este texto no se trata una crítica sino que intenta tocar el corazón de cada cristiano nacido de nuevo y que a su vez hay una reflexión profunda si en nuestros corazones en verdad está depositado el amor de Cristo.

Reconozco que hay Iglesias fieles y la idea no es generalizar sino que es necesario no es que haya conciencia social en todos los creyentes y una misión activa que represente el evangelio de Jesús aquí en este mundo tan desigual.

Oremos por una solución a la pandemia sanitaria y sobre todo

¡Dios nos de los medios necesarios y nuestro corazón este pronto a poner la Fé por obras! 

Versículos para reflexionar:

“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí”. Mateo 25:35-36 

“Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:10

“Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos;” 1 Timoteo 6:18

Te invitamos a ver el siguiente video :

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