—¡La paz sea con ustedes! —repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. Juan 20:21
Señor nuestro Dios, a ti levantamos nuestros ojos en oración, en el nombre de Jesucristo, quien está a tu derecha, resucitado y vivo. Danos tu bendición. Bendícenos por medio de tu Palabra, y permite que nuestros corazones se vuelvan apacibles en ti. Libéranos de toda agitación y descontrol de la época actual, porque nosotros te pertenecemos a ti, no al mundo. Queremos encontrar paz en ti y permanecer en ti. Tú nos cuidarás como tus hijos, a quienes nunca olvidarás en toda la eternidad. Bendícenos y renueva cada día las riquezas de tu gracia en nosotros; porque tú, oh Señor nuestro Dios, sigues siendo nuestro Padre. Amén.
Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los…
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“¿O eres calvinista o eres arminiano? Solo puedes ser uno o el otro” …
¿Qué hay de la Predestinación? “Los calvinistas usan nuestras mismas palabras pero con diferentes…
Puedo transformar todo en bien Y así nuestro buen Señor contestó a todas las preguntas…
“El conocimiento empieza con el asombro.” —Socrates “A lo largo de mi vida, los nuevos…