¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del Señor brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria! Las naciones serán guiadas por tu luz, y los reyes, por tu amanecer esplendoroso. Isaías 60:1-3
Amado Padre que estás en el cielo, acéptanos como tus hijos, cuyas vidas están bajo tu protección y quienes acuden a ti para recibir fortaleza. Confírmanos la certeza de tu amor y bondad en medio de todas las luchas y tentaciones en este mundo. Concédenos colaborar para que tu nombre sea honrado en la tierra y tu salvación se extienda en todo el mundo. Que la esperanza que nos has dado nos sirva para llevar luz y fortaleza a nuestras vidas y las de todos los que amas en Jesucristo. Amén.
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