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¿Sherlock Holmes es ateo, agnóstico o creyente? – CRISTIANISMO PARA ATEOS

¿Sherlock Holmes es ateo, agnóstico o creyente?

       Antes de Batman estaba Sherlock Holmes (1887). De hecho, los creadores de Batman se inspiraron en este detective ficticio y ambos aparecen juntos en Detective Comics #572 donde Sherlock descubre la identidad secreta del Caballero de la Noche. Solo que a diferencia de Batman, Sherlock confía más en el intelecto que en la fuerza. Pero su intelecto puede ser tan impactante como romper una costilla. Sus historias no dejan de reeditarse y llevarse al cine o la televisión por lo que no hay duda de que es el detective más famoso del mundo. Desde mi infancia siempre me llamó la atención su larga capa de viaje, o abrigo de cuadros, su peculiar sombrero de doble visera, la pipa que fumaba continuamente, su lupa en ristre la cual usaba para resolver los misterios más intrincados y su sonrisa mientras tomaba una taza de café que según el rey de los detectives estimula las células del cerebro. 

Como cristiano me gusta investigar y por eso Sherlock Holmes es uno de mis héroes favoritos lo cual se nota en el apodo que utilizo en este blog. Sin embargo, como es una legenda eterna que simboliza la lógica, la razón, el método científico y la inteligencia, ahora muchos ateos quieren identificarse con el popular personaje diciendo que era ateo o agnóstico. En películas recientes de Hollywood y en las nuevas series de televisión también parecen promover dicha idea o nueva versión de Sherlock Holmes. ¿Pero es esto cierto? No. En ninguna parte de la literatura clásica de Sherlock Holmes dice que era ateo o agnóstico. Al contrario, cuando comenta sobre asuntos religiosos, nunca expresa un especie de agnosticismo reverente sino que siempre suena profundamente religioso. De hecho, el Holmes de Sir Arthur Conan Doyle fue criado en la iglesia de Inglaterra (anglicana), visitaba la capilla de la universidad de Oxford donde estudió, hace referencias de Dios como si existiera, recomienda las oraciones, cita la Biblia, habla de verdades absolutas y de la moral en forma objetiva (Lea por ejemplo, The Cardboard Box, The Empty House, The Hound of the Baskervilles, The Bascombe Valley Mystery, The Adventure of the Devil’s Foot; The Crooked Man; The Speckled Band y The Adventure of the Blue Carbuncle).

       En “The Problem of the Thor Bridge” Holmes hasta le dice a la señorita Dunbar y al señor Cummings, que “Con la ayuda del Dios de justicia yo te daré un caso que alaramará a Inglaterra.” Todo esto no suena como una persona atea o agnóstica. Sherlock Holmes se identifica siempre en los escritos de Conan Doyle como un patriota y amante de la justicia lo cual es una de las características de un verdadero cristiano (Mateo 5:6). Hay hasta un buen libro que se llama “Sherlock Holmes para Dummies” en donde en una de sus secciones se deduce que era anglicano y que sus creencias sobre la existencia de Dios reflejan el pensamiento del teólogo y filósofo inglés, William Pailey, quien dijo que el teísmo no solo se basa en la fe sino también en la observación lógica y racional de que la misma naturaleza es evidencia de diseño inteligente (Sherlock Holmes for Dummies, páginas 96-97, 210-214, Steven Doyle y David Crowder). De hecho, en “The Naval Treaty” y “A Study in Scarlet” usa diferentes analogías para enseñar que a través de la creación podemos inferir lógicamente un Creador sin haberlo visto o escuchado.

       Lamentablemente el “Sherlock Holmes” de ahora y que quieren presentar muchos escritores ateos o agnósticos no es el mismo genio de la lupa que nuestros abuelos leyeron pues mucho de los escritos originales de Sherlock denotan valores y principios cristianos, quizás debido a que su creador fue criado en una familia católica en Edimburgo. El mismo padre de Conan Doyle trabajaba de funcionario en la oficina escocesa de obras públicas, a la vez que hacía ilustraciones de libros, entre ellos, el famoso “Progreso del Peregrino” del predicador bautista John Bunyan o “La vida y sorprendentes aventuras de Robinson Crusoe” del presbiteriano Daniel Defoe, para poder mantener a sus nueve hijos. Además, el mismo Conan Doyle también dijo que su popular personaje estaba basado en un profesor muy religioso que conocía personalmente y con quien estudió medicina y acompañaba a la iglesia llamado el Dr. Joseph Bell. La religión fue parte integral de Doyle quien hasta asistió a escuelas cristianas, incluyendo una escuela jesuita de Austria donde posiblemente estuvo familiarizado con los doctores de la iglesia como el filósofo Tomás de Aquino pues la racionalidad y la religión están pragmados en sus escritos y forman parte armoniosa de la naturaleza del detective.

      En “The Adventure of the Veiled Lodger” Holmes también muestra que tiene algunas nociones sobre la vida después de la muerte y deduce que los malos tendrán que rendir cuentas por sus acciones porque si no entonces este mundo sería un mundo cruel e injusto. En el capítulo 3 de “Hound of the Baskervilles” también reconoce la existencia de espíritus malignos cuando trata de resolver un caso de ocultismo y espiritismo. En este episodio, el Dr. Charles Mortimer consulta Holmes sobre la misteriosa muerte de Sir Charles Baskerville lo que Holmes responde, “He confinado mis investigaciones a este mundo. En una manera modesta he combatido el mal, pero enfrentarme al mismo Padre del Mal sería, posiblemente, un trabajo muy ambicioso.” Watson le pregunta si entonces estaría inclinado a dar explicaciones sobrenaturales a lo que Holmes contesta, “Los agentes del diablo pueden estar hecho de carne y sangre, ¿cierto?… si estamos lidiando con fuerzas fuera de las leyes ordinarias de la Naturaleza, entonces hay un fin a nuestra investigación. Pero estamos limitados a buscar todas las otras hipótesis antes de volver a esta.” Aunque Holmes es escéptico a que todo tiene una explicación sobrenatural admite su posibilidad y que la obra del diablo puede tomar forma humana. De hecho, Holmes describe a su archienemigo, el infame Profesor Moriarity, como diabólico y lo compara con el Maligno, en referencia a Satanás. Por tanto, el Holmes del siglo 19 simplemente trabajaba tanto con lo racional como con lo sobrenatural lo cual no solo demuestra que era un científico y filósofo sino también un teólogo. Después de todo, cualquier intento de estudiar a Dios es un intento de estudiar lo Misterioso y el estudio de lo Misterioso condujo a Holmes a contemplar el bien y el mal de manera consistente.

      Acá otra de mis citas favoritas de Sherlock que también muestra que era creyente. “No hay nada en que sea tan indispensable la lógica como en la religión … El buen razonador puede construirla igual que una ciencia exacta. A mí me parece que nuestra certidumbre suprema de la bondad de la Providencia está en las flores. Todas las demás cosas: nuestras facultades, nuestras ansias, nuestro alimento, son, en realidad, necesarios para nuestra existencia en primera instancia. Pero esta rosa constituye un extra. Su aroma y su color son un embellecimiento de la vida, no condición indispensable de ella. Únicamente la bondad da más de lo obligado, y por eso digo que de las flores podemos derivar grandes esperanzas.” (“Sherlock Holmes: Naval Treaty”/ Sherlock Holmes: El Tratado Naval). Este pasaje de Sherlock Holmes combina la razón con la fe y la espiritualidad.

      Es cierto que después de la muerte de la esposa de Conan Doyle, una devota protestante y de la cual Doyle no pudo superar, renunció al catolicismo, pero no se volvió ateo sino espiritista por lo que no dejó de ser religioso. En otras palabras, seguía creyendo que la muerte no era el fin. Su verdadero problema era no poder aceptar la separación de sus seres queridos. Esto lo llevó a cambiar el cristianismo por el sectarismo, y la realidad trascendente por el más burdo fraude. En cambio, La Biblia nos invita a consultar su Palabra como una dirección segura, cuyo conocimiento no se puede comparar con nuestra experiencia de ningún fenómeno, ′Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y el testimonio!′ (Isaías 8:19-20 y Lucas 16:19-31).

     Toda otra vía no produce más que error y engaño. Doyle hizo las preguntas correctas. No hay nada más importante que saber que la muerte no es el fin, pero esta vez buscó la respuesta en el lugar equivocado. Cuando, como Holmes nos advierte, no debemos teorizar hasta tener datos seguros. ¿y cuál es nuestro dato seguro? “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones.” (2 Pedro 1:19). En fin, la supuesta falta de interés en filosofía y religión de Sherlock Holmes queda desmentido por sus propias palabras y acciones por lo que el mito de que Holmes era ateo o agnóstico es una de las falsas suposiciones más comunes sobre este Gran Detective cristiano.

Dato curioso: ¿Sabías que aunque Doyle nunca utilizó la expresión “Elemental, mi querido Watson” sí lo hizo su hijo Adrian, en un relato llamado “La aventura del castillo de Arnsworth”? La técnica de Doyle fue siempre la misma: Holmes presenta a Watson con una serie de hechos que llevan al doctor a una conclusión apresurada, para que, a continuación, Holmes le muestre su error con una lógica aplastante. Reúne toda la evidencia y propone una teoría científica, basada en sus hallazgos, para ponerla después a prueba y determinar si es cierta o no. El secreto es no ocultar información al lector. Doyle nos presenta los mismos datos con los que cuenta Sherlock. Es como si nos dijera: ¿puedes tú resolver este misterio?, ¿eres tan listo como Holmes? Quizás no seamos tan inteligente como Sherlock Holmes pero así como Holmes usaba su don mental con su lentes de aumento para descucbrir las claves de un crimen, nosotros usamos el Espíritu Santo que habita en nosotros con la sabiduría que Dios nos imparte para explorar las muchas “escenas” bíblicas y entender los grandes misterios de Dios (Isaías 55:8-9, 1 Corintios 2:7 y Colosenses 2:2). Cada historia de Sherlock Holmes empieza con “Las Aventuras de …” y así es nuestro estudio en la Palabra de Dios. Es verdaderamente una aventura de grandes proporciones explorar este Libro cuyo conocimiento y sabiduría es eterna (Proverbios 4:5; 15:14; Juan 5:39; 8:32; Hechos 17:11 y 2 Timoteo 2:15).

Fuentes:

      http://sherlockian-sherlock.com/misbeliefs-about-sherlock-holmes.php#Sherlock-Holmes-did-not-believe-in-God

http://sherlockian-sherlock.com/misbeliefs-about-sherlock-holmes.php

https://books.google.com/books?id=FTs85BS6IeYC&pg=PA211&lpg=PA211&dq=sherlock+holmes+and+RELIGION+PHILOSOPHY&source=bl&ots=HLg-QkwIXl&sig=dej1YmVusw0EsvLz5B9lmpIyOJA&hl=es-419&sa=X&ei=aY_NVIeJEeeHsQTU64D4CA&ved=0CGQQ6AEwCQ#v=onepage&q=sherlock%20holmes%20and%20RELIGION%20PHILOSOPHY&f=false

https://www.dialoguejournal.com/wp-content/uploads/sbi/articles/Dialogue_V23N04_99.pdf

https://www.worlds-best-detective-crime-and-murder-mystery-books.com/sherlock-holmes-on-religion-article.html

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