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¡Señor, sálvanos, que perecemos! Evangelio según S. Mateo 8, 23-27 Subió Jesús a...
Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo. Evangelio según S. Mateo 16, 13-19 Al ...
El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontra...
Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo. Basta que lo digas de palabra, ...
Señor, si quieres, puedes limpiarme. Evangelio según S. Mateo 8, 1-4 Al bajar Je...
“No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino e...
“El niño crecía y se fortalecía en el espíritu” Evangelio según S. Lucas 1, 57-6...
«Así pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotro...
“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis v...
«No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No; t...
“Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añ...
“Porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” Evangelio según S. Mateo 6...
“Vosotros orad así: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nomb...
“Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos ...
“Sed perfectos como vuestro padre celestial es perfecto” Evangelio según S. Mate...
“Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente. Pero yo os digo: no ha...