El método
Investigar no es ganar la discusión
Cada caso sigue el mismo procedimiento: aparece una afirmación que todos repiten, se reúne un expediente, se decide qué se sostiene mejor y después se aplica a una situación nueva. La respuesta correcta se guarda en el servidor, no en la pantalla.
Primero el texto, después la cita
Antes de discutir una frase se busca el pasaje, se lee el párrafo y se nombra qué dice exactamente. Una cita exacta puede estar cortada; una frase popular puede no estar en el texto.
Nombrar el tipo de afirmación
No es lo mismo un texto bíblico, un dogma definido, una tradición, una hipótesis histórica o una opinión. Cada uno se sostiene de una manera distinta y se refuta de una manera distinta.
Separar dato de interpretación
El documento, el hallazgo y el manuscrito son una cosa; la reconstrucción que los une, otra. El juego marca en qué punto empezó la interpretación.
Nombrar la incertidumbre
«No hay evidencia suficiente para concluir» es una conclusión válida. Cuando falta un dato, se dice, en lugar de rellenarlo con una historia más cómoda.
La carga de la prueba
Quien afirma algo debe sostenerlo. No creer una afirmación no es afirmar lo contrario: la duda y la negación son posiciones distintas.
Método y metafísica
Una regla de investigación no es, por sí sola, una tesis sobre lo que existe. Confundir las dos cosas es el atajo más común en las discusiones sobre ciencia y religión.
Los tipos de fuente que verás
Cada tarjeta dice qué clase de fuente es. Un texto antiguo, una definición doctrinal y una nota editorial nunca se presentan como si fueran lo mismo.
- Texto
Lo que dice el pasaje, en paráfrasis propia cuando hace falta.
- Tradición
Lo que una comunidad sostiene y con qué estatus lo sostiene.
- Historia
Contexto, fechas y hechos del período, con sus debates.
- Filosofía
Argumentos sobre evidencia, conocimiento y sentido.
- Nota editorial
Nuestra lectura razonada. Se marca como tal, siempre.
Lo que el juego no hace
- No te pide declarar una fe para entrar.
- No premia creer ni dejar de creer.
- No declara que una iglesia tenga la razón.
- No presenta una interpretación propia como doctrina.
- No inventa datos históricos ni profecías cumplidas.
Cómo se revisa
Revisión editorial interna, no eclesiástica. Cada caso cita sus fuentes y separa lo que el texto dice de lo que la interpretación añade.
Un caso solo se abre al público cuando su expediente, su clave de evaluación y su retroalimentación están completos. Lo que está en revisión aparece como «en preparación», nunca como contenido jugable a medias.
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