Quiero alabarte, Señor, con todo el corazón, y contar todas tus maravillas. Quiero alegrarme y regocijarme en ti, y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo. Salmo 9:1-2
Señor nuestro Dios, guárdanos en tu Espíritu. Rodéanos con tu protección, para que en cuerpo y alma alabemos tu poder y tengamos alegría, incluso en un mundo lleno de maldad. Alumbra en nuestros corazones, para que podamos discernir lo que es justo, bueno y eterno. Que hagas más de lo que pedimos o entendemos, para los que todavía andan en tinieblas apartados de ti. Que tu misericordia eterna los envuelva, y que la tierra se llene de gratitud a ti, el Padre y Creador de todos nosotros. Amén.
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